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«Los hipopresivos salvaron mis músculos, separados y desgarrados por el parto»

Tengo 35 años, llevo practicando deporte desde los 9 que comencé hacer karate. Hasta los 29 me he dedicado a la alta competición, así que imagina como era mi abdomen antes de quedarme embarazada con esa edad, 29, un abdomen no solo terso, sino totalmente endurecido. Años de trabajar toda la musculatura del cuerpo, prepararla para aguantar golpes de todo tipo y, finalmente, tuve que recurrir a los hipopresivos.

«Después de años de entrenamiento, el ser madre cambió mi condición física de repente. Gracias a los hipopresivos, pude recuperarme»

Bien pues con 29 me quedé embarazada, tuve mi primera hija. No se si sea importante pero te cuento también que durante el parto tuve un problema con la placenta, se quedó dentro y tuve una importantísima hemorragia. A fin de parar la hemorragia, los médicos intentaban a toda prisa de extraer la placenta. Finalmente lo consiguieron pero creo que mi barriga quedó bastante dañada, fueron desgarros internos muy importantes. Cuando ya por fin conseguí recuperarme pensé en la posibilidad de volver hacer karate, pero mi barriga era enorme y muy, muy, flácida.

Cada vez que intentaba hacer un abdominal, algo que estaba totalmente dominado, veía como me salía una sobre-barriga exagerada, y sobre todo me daba vergüenza. Un día me palpo el abdomen y veo que mis músculos separados y desgarrados por el parto, no estaban en su sitio y que toda esa sobre-barriga que salía ocupaba precisamente todo ese espacio vacío. Pensé que con el tiempo volvería a su ser. Perdí mucho peso, volví a mi peso de competición, pero mi barriga se mantenía ahí como si estuviera embarazada de cinco meses. Esto ha hecho que me acomplejara mucho.

A los cuatro años y yo con mi peso, vuelvo a quedarme embarazada. Durante mi embarazo veo que por encima de mi ombligo sale un bulto, ante el cual me asuste mucho, se lo comenté al médico y me dijo que todo estaba bien, que no me preocupase.

Una vez tuve a mi hijo, me puse manos a la obra, dieta y deporte, pero el bulto seguía ahí. Vuelvo al medico y me pide una ecografía, donde me detectan dos hernias de sebo y una diástasis de unos 5 cm. Éste me envía al cirujano para que me quite las hernias y valore la diástasis. Me dice de operarme las hernias. Bien, decido que vale, me opero, pues en la mesa del quirófano me dice la cirujana que no puede operar las hernias porque mi gran problema es la diástasis tan grande que tengo y que mi operación debe ser completa. Me explicó que me deben coser los abdominales, pero que al tener las fibras duras no me garantiza que la sutura no se suelte, así que hay que poner una malla, y además un refuerzo. De igual manera me explican que mis fibras no son flexibles y que puedo sufrir desgarros de otras zonas donde insertan los músculos.

En medio de todo esto me puse a investigar sobre este tema y descubro los hipopresivos, pero no consigo contactar con nadie y nadie sabe nada, ni fisioterapeutas, osteópatas, nadie. Me siento bastante perdida.

Al llegar a la consulta para decirle a mi doctora la decisión sobre la operación, le digo que no lo tengo claro, por un lado me quiero operar porque tengo un complejo increíble pero por otro tengo bastante miedo al postoperatorio, a que no resulte y comience a tener más problemas todavía. Le hablé de los hipopresivos y me dijo que no sabía nada, pero que por probar que no quede, entonces hemos quedado en que lo practique y en septiembre nos volvemos a ver. Si he conseguido mejorar la diástasis, me operan las hernias, si no pues tengo que decidir si operarme de la diástasis y hernias o seguir así.

He buscado videos y creo que he conseguido hacerlo bien. He empezado hacerlo el mismo día de mi consulta, a finales de mayo, pasado unas dos semanas, decidí medirme para tener una referencia, mi abdomen medía 93 cm, me he medido este lunes día 30 y me puse muy contenta al ver que mi abdomen medía 88cm. Seguiré haciéndolo pero solo se hacer tres ejercicios, a los que les dedico unos 10 minutos todos los días. Lo que hago es que cuando estoy en el gimnasio, (porque sigo ejercitándome, no concibo mi vida sin hacer deporte, aunque no sea karate) donde me pone abdominales, me pongo por mi cuenta a hacer hipopresivos. Todo el mundo me mira, dirán que qué hago ahí encogiendo la barriga, jajaja.

E.F.G.
Madre y ex-deportista de competición

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